Mostrando entradas con la etiqueta Para pensarlo.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Para pensarlo.. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de junio de 2011

- El amor tiene demasiada buena prensa, ¿no te parece? - Me escucha atentamente y me interroga con la mirada-. Quiero decir que el amor, como diría un matemático, es condición necesaria pero no suficiente para que una pareja funcione; si no hay amor dificilmente pueda sostenerse una pareja sana, pero que el amor esté presente no garantiza que se pueda llevar una relación placentera y feliz.
- ¿Hacen falta otras cosas?
- Por supuesto.
- ¿Cuáles?
- Es respeto, la lealtad y el buen trato, por ejemplo. Pero sobre todo, la posibilidad de convivir en un clima que resulte placentero, que dé ganas de vivirlo. Te digo que muchas más veces he visto salir adelante parejas que, amándose un poco menos, convivían en armonía. Que a las que amándose locamente no podían llevarse bien por cuestión de carácteres.
- ¿Qué me estás queriendo decir?
- Que por mucho que la ames, si no lográs construir una relación que pueda ser vivida sin angustia, el pronóstico de esta pareja es muy oscuro.



PALABRAS CRUZADAS
(Gabriel Rolón)

jueves, 2 de diciembre de 2010

Hacía mucho que no me ponía a escribir. Es que mi vida estaba bien. Y lo sigue estando. Pero algunas cosas me hacen pensar. Le pego una ojeada al pasado y la verdad que no entiendo el presente. En realidad sí, y eso es lo triste. Darme cuenta que fui el blanco fácil durante tanto tiempo. La pelotuda, eso fue exactamente lo que era.
Cuando yo confío en una persona, lo hago plenamente. Sin dudas ni condiciones. Defiendo con uñas y dientes a aquellos que considero que lo ameritan. Y es un re mambo cuando te das cuenta que esas personas, no merecían ni la mitad de lo que recibieron. A lo mejor no por malas personas. Solamente por tener una esencia que los convierte en la crueldad personificada. En este caso, podría denominarlo como falsedad en persona. Es que todos esos adjetivos, en este caso, van de la mano. Descubrí una persona hipócrita, envidiosa, víbora, con pésimas intenciones. Y de esa gente, el mundo está lleno. Pero no pensé que tan cerca mío. Que iba a ser de las que no quería soltarle la mano.
Escuché tantas mentiras que elegí tragar. Escuché tantas quejas que hoy, vuelvo a elegir callar. Por ella, que sé que no se lo merece. Y sin embargo lo hago. Por mi forma de ser, claro está. No lo veo justo. Pero no puedo contra mí misma. No puedo pagarle con la misma moneda, porque no sería yo.
Entiendo (y juro que lo hago) que me metí en un plano que ella hubiese preferido que no lo haga. Pero el destino es así. Hoy estoy acá y sinceramente, espero estarlo por el resto de mi vida. Yo no tengo la culpa del rumbo que tomaron las cosas. De las relaciones que yo tengo. Y mucho menos soy culpable en las relaciones que ella puede llegar a tener (o intentar tener).
Siempre dije que sus prioridades no son las mías. Y que aceptaba eso, por mucho que me pese. Pero hay límites. Lo mío, no lo comparto. Lo que es exclusivamente mío, no puede pertenecerle a nadie bajo ningún concepto. Y ella, por más de que fuese tan importante para mí, no iba a ser la excepción.
Lo triste es que fui la única que dijo “no chee, no es tan así, ella es buena”. Y ahora todo lo que escucho es “yo te visé”. Y sí. Caí y fui víctima de sus mierdas y manipulaciones. Ya no más, obvio. Ya no hay vuelta atrás. Ya no. Cuando digo víctima, lo último que quiero es ponerme en el lugar de pobrecita. Al contrario. Acá la única desdichada, que cree saber lo que quiere de su vida y se equivoca, es ella. La única que sufre que yo esté acá, es ella. Sin dudas la pasa peor que yo. Pero porque no puede contra la mierda que le corre por dentro, que le hace querer que a nadie le vaya mejor que a ella. A mí no me sobra nada. Salvo felicidad, alegría y amor. A lo mejor ahí radica la diferencia.
Ver que llama a esa chica que trató de mentirosa y trola, solamente para ver cómo anda, me demuestra que tiene dos caras. Esas cosas conmigo, no van. Si se lo hace a ella, sin dudas me lo hizo a mí. Yo soy sangre, ella no.
Todo eso, de todas formas, ya no tiene sentido. Ni sus comentarios de mierda que intentan colocarme en una posición que no me favorezca. Ya nada tiene sentido. Estás en un freezer, sin nada por hacer. Mi vida es mía y yo la manejo. Y como ya dije, lo mío, no te pertenece. Entontes, antes de sacar lo peor de mí… correte. Alejate de lo que no te corresponde. Porque ahí, precisamente ahí, vas a ver de lo que yo puedo ser capaz. A mí, haceme lo que quieras, porque me va a resbalar. Con ÉL, no te metas.

domingo, 25 de abril de 2010

Jamás pensé que podía sentir esto. Menos mal que no puedo mandarte a la mismísima concha de la lora en este momento. Ya lo hubiese hecho.

martes, 20 de abril de 2010

+

Las cosas cambiaron mucho. Yo cambié. En realidad, siempre dije que la gente no cambia. Pero en fin, creo que cambié. Tampoco es que soy otra. Ahí está el punto. Hoy acepto más críticas. Sin embargo, las analizo, las mastico y yo decido si son constructivas, o si son pura mierda. Entendí que dejarme pasar por encima es ser boluda y no buena. Que nadie se pone a pensar en las cosas que vos hiciste por el resto mientras te pisan la cabeza para estar un escalón más alto. Por eso hoy estoy un poquito más allá.
A veces siento que mi forma de pensar está como en contra del mundo. Que las cosas que yo no tolero, o considero malas… para el resto son moneda corriente. Patético. Lo mío y lo de ellos.
Y no puedo evitar nombrarlo a él. Que me da el equilibrio, la paz, la tranquilidad y todo el amor que necesito para formarme como persona. Aprender a vivir de a dos. Esas cosas que nunca pude valorar, hoy son el estandarte en mi vida. Las cosas que consideraba imprescindibles e irremplazables, hoy pasaron a un segundo plano. Eso también es cambiar. No escribo tanto como antes. No sé si será que mi vida empieza a tener más actividades o simplemente porque hoy no tengo nada que cuestionarme. Hace mucho que no me deprimo. O sea, depresiones postas. De esas que son un garrón, pero que como toda masoquista disfrutaba. Es más, no soy masoquista. Si lo fuese realmente, creo que alejaría a mi novio para sufrir. Y admito que soy incapaz de hacerlo. Está bueno. El balance de estos últimos meses no tiene resultados tan negativos. Perfecto, esto me empieza a gustar.

sábado, 23 de enero de 2010

Algunos días tengo esos arranques de -no sé qué- que ni yo soporto. Esos arrebatos que hacen que me arrepienta por días, semanas, meses. Cosas que no me perdono. Que por falta de experiencias, por inseguridad, terminan arruinando algo tan lindo.
Hoy era un día de esos perfectos. Despertarme y que me digas 'vení a abrirme la puerta que hace calor'. Verte después de 4 días. Realmente hermoso. Tenerte conmigo es lo mejor que me puede pasar. Y veníamos bien. No me costaba casi nada decirte las cosas a vos, en la cara (aunque siempre por escrito es más fácil). No sé que pasó hoy. Esa impotencia porque las palabras no salen. Me moría por decirte lo que tanto te costó sacarme. Mi obsesión por lo perfecto me volvió a jugar una mala pasada. Por intentar que todo sea como vos querés, como a vos te gusta. Sin darme cuenta que si sigo haciendo las cosas a mi manera, van a gustarte. Porque me aceptás, porque me respetás, porque me valorás.
Y volví a llorar con esas cinco letras que me llenan el alma. Y ya estoy en mi casa rogando que sea mañana para volver a verte. Para volver a amarte. Y vamos de a poco (o de a mucho), pero vamos. Nos me sueltes nunca más mi amor. Y cuando me empaco, ayudame a seguir. Ayudame a hablar. Vos sos el único capaz de lograr ciertas cosas en mí. Te voy a estar siempre agradecida.
Y esta vez no lo voy a escribir. Sabés perfectamente.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

#

Tengo muchísimas ganas de escribir. Pero en realidad, no quiero que nadie sepa de lo que hablo, de lo que siento, ni de lo que quiero. No quiero consejos, ni opiniones. No quiero puntos de vista. No me cuiden más. Dejen que me golpee un poco, dejen que me duela si me tiene que doler. Pero no intenten privarme de la paz que me da. Nunca estuve tan segura de lo que estoy haciendo. Hacía mucho que no me sentía como me siento hoy. Las cosas ya no las planifico, no pienso todo mil veces y no le busco la quinta pata al gato (aunque podríamos decir que esta vez, está bien a la vista). Quiero disfrutar. No pido nada e intento dar lo que puedo. Lo único que me da ganas de llorar, de ponerme mal, es que se empeñen en abrirme los ojos. Una vez escuché que alguien decía que si uno no se da la cabecita contra la pared, no lo entiende. Hoy la pared la veo, pero no amenaza con machacarme.
Seré cursi, seré pendeja, me faltaran años de vida y aprendizaje. Pero hoy no quiero pensar en eso. Siempre fui la mina más antipática, la menos cariñosa o expresiva. Hago esfuerzos por ser más demostrativa. Y tampoco se ve bien desde afuera.
Ya está, no pienso hacerla larga. Esto es bizarro. Estoy gastando mi tiempo en algo que no existe, que vive adentro mío. Pero vos, que jamás vas a leer esto, no dudes en que tu compañía es una de las mejores. La que me desconecta de la vida mala onda. Solamente con decirme cosas absurdas, chistes.
Creo que parece como que me pegó el amor, pero es que solamente encontré alguien que admite que soy rara, pero que me entiende y me acepta. Con locuras incluidas, con mi amor por el deterioro, con mis ideas sin sentido y con mis silencios eternos. Ven? A pesar de todo, de no ser el mejor ejemplo de una filantrópica, encontré alguien que dan ganas de querer. De la forma que se pueda. Pero que esté en mi vida, se deje querer, escuchar y punto.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

A veces me tocás el corazón y, a pesar de mis enojos sin sentido, pienso en otra oportunidad para los dos. Pero las segundas partes nunca son buenas. Y dentro de todo, fue algo lindo como para arruinarlo por un capricho como este de darme un par de gustos. No vale la pena, sólo eso.

viernes, 18 de septiembre de 2009

¿Cuándo fue la última vez que se te fue el amor por no dejarlo libre?

viernes, 21 de agosto de 2009

Las mujeres somos fieles a esa justicia

'Todo lo que digas puede ser usado en tu contra'.

viernes, 31 de julio de 2009

Podemos salir a caminar. Puedo mostrarte mi barrio con los muchos vecinos que no me conocen. Puedo confesarte que lugar tiene el mejor precio, y todas las parejas que se formaron a lo largo de estos años. Podemos contar cuantas casas quedan sin poner alarmas, y cuantas ya fueron desvalijadas. Podemos señalar vecino por vecino, para ver su reacción mientras nos reímos a escondidas y en secreto. Podemos hacer mil cosas. Podemos caminar cuatro cuadras y llegar al parque. Comprar el copo de nieve más grande visto en la historia, sacarnos una foto en la calesita y alguna que otra en las hamacas. Podemos robarle el balde y la pala a algún nene y construir un castillo de arena. Sí, podemos. Podemos abrazarnos, y patear la pelota que se les fue larga a los chicos que jugaban más allá. A lo mejor nos da ganas de tomar mates, y podemos hacerlo.
Acá el problema soy yo. No sé si puedo hacer feliz a alguien más. No sé si puedo lograr que sientan orgullo sincero por mí. No sé si estoy a la altura de todos los que están a mi alrededor. Ni siquiera sé si lo que hago, es para mí. Lindo quilombo. De todas maneras, siguen siendo más las cosas que sé que puedo, que las que no puedo. Ese es motivo suficiente para seguir viva. Al lado tuyo. Y más erguida que nunca.

viernes, 17 de julio de 2009

Ah, me olvidaba. También me tomé el último mate.
¿Cuernos y casamiento?
La ironía a full.

martes, 30 de junio de 2009

A veces miento

Me cuesta reconocerlo.











En realidad, es otra mentira.

sábado, 27 de junio de 2009

Sigan subestimando a esta pibita.
Es que todos ustedes se las saben todas.

miércoles, 24 de junio de 2009

Cómo se sigue? Duele más que nunca. Realmente es eso lo que pensás de mí? Realmente no sos ni un poquito diferente a todo el resto? Te estas dejando llevar por lo mismo. Para mí esas putas seis letras que, en teoría, establecerían más códigos, no me interesan. No necesito del cartelito para saber que puedo y que no puedo hacer. Que debo y que no debo hacer. Pero lo que es mucho más importante: ese cartel del orto, no cambia en lo que yo quiero o no quiero hacer. Parece que no lo entendés. Ya no sé que tengo que hacer.
Sabés que es lo peor? No estás valorando absolutamente nada de lo que hago. Pero NADA. Y ya me había dado cuenta de eso. Si yo lloro, no es porque te estoy tomando el pelo. Pero como buen hombre que sos, estás convencido que lo hago para despreciarte. Te sentís poco hombre? Una lástima.
‘No sos una nena’; no dejás de decirlo. Y si te lo crees vos también un poquito? Y si dejás de pensar que voy a hacer todas esas cosas que una nena haría? Y si dejás de ponerte celoso de lo que jamás va a robarte nada? HOLA, si estoy con vos… por qué mierda tenés que pensar que voy a ir a buscar por otro lado? Yo no soy así, todavía no me conocés. Y aunque me duela todo lo que me duele, sos vos el que hace eso. Sos vos el que cuando está mal, cae en la infidelidad. Y entonces? Que tengo que pensar? Te das cuenta como duele? No era la idea. No tengo ganas que nada me duela. Tenías razón, no iba a ser todo como al principio. Pero que necesidad de hacernos pasar por esto?
Te quiero muchísimo. Y sos el que me hace feliz. Pero me está costando mucho.
Y la que paga los platos rotos siempre es ella.
Can sa da.

miércoles, 10 de junio de 2009

Sabemos que en mi vida fuiste un antes y un después. No es que quiera ser reiterativa. El objetivo de esto que escribo, está muy lejos de eso. Pero quiero dejar bien claro que no fuiste un ‘click’ positivo. Dejé de creer en el amor, dejé de sentir y de confiar. Se entiende, no? Con el perdón de las palabras, me cagaste la vida.
Me prometiste cosas que, sabías, jamás ibas a cumplir. Me engañaste con un amor artificial, mentiroso. Y te das el tupé de aparecer cada dos por tres para jurar que cambiaste, que aprendiste de tus errores. Que siempre vas a quererme. No te das cuenta que nunca pudiste y jamás podrías hacerme feliz. Pero lo más importante, no te das cuenta que esta vez es completamente sincero mi ‘no’ rotundo. Que cambié, que crecí. Entendí que ‘amor’ no es sinónimo de sufrir. Todo, pero todo lo contrario. Entiendo que no sos para mí. Que no tenemos nada para darnos. Costó, pero lo entendí.
Gracias a vos, hoy me cuesta decir ‘te quiero’ sin pensar que puedo estar cometiendo un error. Pienso que todos van a ser como vos. Crueles, mentirosos, sin una gota de amor sincero para dar. Y sé que me equivoco. Que no puedo catalogar a todos a raíz de lo que me hiciste. No puedo hacer que otros paguen tus platos rotos. Pero el que pasó por algo parecido, sabe que es más que difícil no meter a todos en la misma bolsa. Ya lo dije; el que se quema con leche…
Sin embargo, hoy estoy feliz. Hoy puedo jurar que no te necesito. Que te maté completamente. Porque sos un recuerdo oscuro, ese que nadie quisiera tener. Y yo tengo esa persona que intenté encontrar en vos. Él. Que me hace más feliz que cualquiera y me enseña todo lo que jamás te interesaste en que aprenda. Sí, el que hace todo lo que vos nunca te animaste a hacer, incluso, lo que no te importó hacer.
Sé que podés pensar que soy bastante estúpida. Tropecé tres veces (sí, tres) con la misma piedra. Con vos. Pero no hay una cuarta. Es que, hablando mal y pronto, sos un hijo de puta. Decías que tenías mi corazón y ni siquiera tenés uno propio. Sos lo más patético que vi en mi vida. Un fracasado con todas las letras.

Menos mal que existen hombres (con todo lo que eso realmente implica) para enseñarme a querer, a amar y a ser feliz.

jueves, 14 de mayo de 2009

Puedo desvariar, puedo alucinar, puedo imaginar..











..pero siempre estás ahí para traerme, una vez más, a esta puta realidad.

sábado, 9 de mayo de 2009

Ay, disculpame. Mi espalda lastimó tu cuchillo?

viernes, 10 de abril de 2009

Fuiste de esos amores que, se sabe, nunca se olvidan. Todavía me acuerdo nuestro primer beso (aunque era el segundo, pero por algún motivo el de aquella vez, perdió validez), que nos miramos y nos dejamos caer en la tentación de arruinar todo eso que alguna vez construimos.
Pero tuvimos algo de verdad, los dos sentíamos, los dos queríamos y en algún momento, los dos amamos. Era tan hermoso. Conocerte tanto, que me conozcas tanto. No había chances de mentirnos, a lo mejor por eso no funcionó. A tus relaciones siempre las basabas en engaños, y conmigo eso era imposible.
Tengo una sensación de olvido frustrado, una nostalgia por lo que no fue. Teníamos mucho más para dar, para hacernos felices. A veces no entiendo cual es el concepto de ‘libertad’. Y mucho menos comprendo que quieran solucionar las cosas con un: ‘todo pasa por algo’. Admito que más de una vez fui presa de esas palabras, debido a esa limitación que sentía a la hora de hallar dentro de mí esas respuestas que escaseaban y eran más que urgentes.
Fuiste tan cariñoso como cruel. Tus palabras, más de una vez, me arruinaban sin piedad. Estallaban destrozando todo mi interior. Y por primera vez; la muralla externa iba perdiendo forma. Vos crees que el amor no es un estilo de vida, y lograste inculcarme esos principios absurdos e irrealistas. Dejando como falso aprendizaje que la diversión es el único estandarte correcto. ERROR; yo supe verlo, vos todavía no.
Creo que crecí de ayer a hoy, creo que comprendí que fuiste el único que consiguió cruzar las barreras que puse toda mi vida a modo de protección. Vos entraste y rompiste mis esquemas. Y hoy, casi 8 meses después de nuestra historia de amor, puedo confirmar que fuiste el único. Ese que siempre que invade mi mente, se gana una sonrisa… o una lagrima en el peor de los casos.
No vas a poder creer que diga esto sobre vos, pero sí; es para y por vos. No te olvides nunca de eso que alguna vez nos hizo felices, prometo no hacerlo. Te amo.

Julio de 2008

sábado, 14 de marzo de 2009

Estoy bien. No entiendo mucho y todo es algo confuso. Pero no dejo de sentir el bienestar que me acompaña desde hace un par de semanas. Obviamente sin ningún motivo específico, pero no me preocupa.
No sé como explicarle a la gente que ésta soy yo. Que nací así, no creo que pueda morirme de otra forma. Y estoy tranquila. A pesar de todo, estoy orgullosa de mí. Aunque a muchos no les guste, sé que tengo mi personalidad. Que soy alguien. Y muchos querrían saber, por lo menos, quienes son. Por eso estoy contenta. Y esos que quieren hundirme, subestimarme, despreciarme, desmerecerme y hasta cagarme la vida… seguramente se van a arrepentir.
Me encanta ser así. Gracias mi forma de ser puedo superar algunas cosas que otros no podrían, o tardarían más. Siempre me vas a ver feliz, y jamás vas a saber si llegaste a lastimarme.

Magalí S.